
Actualmente, vivimos en un mundo donde aprendemos de sexo a través de fuentes pocos fiables y realistas (como el cine de Hollywood o el cine pornográfico). Nadie sabe muy bien cómo hacer nada, y nos limitamos a lo que creemos que es el sexo: el coito y los mal llamados “preliminares”.
Tener una vida sexual saludable es bueno para la salud física y emocional. El cuerpo libera endorfinas, que son las hormonas que bloquean el dolor y que nos hacen sentir bien. El placer sexual tiene muchos beneficios para la salud: mejora la salud en general, mejora el sueño, mejora la autoestima, mejora el estado físico, baja el estrés, la tensión y en definitiva puede ayudar a tener una vida más larga.
Tener una vida sexual sana pasa por cuidarse, así se tenga pareja o no. Físicamente, se debe tener sexo seguro, hacerse pruebas de enfermedades de transmisión sexual (ETS) con regularidad, prevenir embarazos no planeados y consultar con un especialista si existe algún trastorno sexual o cualquier otro problema de salud.








