La zona íntima femenina y masculina tienen unas características específicas que hacen que su cuidado sea diferente a las otras partes del cuerpo. Mantener una correcta higiene íntima adecuada a cada etapa, al pH y a las necesidades específicas que surjan, es indispensable para evitar infecciones, picor, incomodidad e irritación y a la vez sentirnos bien con nosotros mismos y en las relaciones con nuestra pareja.